De 1250 a 4350: disertación en el Primer Foto Encuentro Tinogasta

Ayer terminó la primera edición (sí, ya me estoy adelantando y suponiendo que habrá otra) del Foto Encuentro Tinogasta donde tuve la maravillosa oportunidad de disertar junto a otros fotógrafos del país con una larga trayectoria.

El evento para mí arrancó el viernes a la noche cuando nos reunimos los disertantes y algunos participantes a cenar en Los Olivos y tuve el placer de charlar y conocerlos antes de nuestras exposiciones al día siguiente. Comimos un rico asado acompañado de algunos vinos Kakán (que probaron los demás, yo no tomo alcohol) y tipo 00.30 partí para mi casa porque al día siguiente empezábamos tempranito con la jornada inaugural.

El sábado estaban programadas las disertaciones de 4 personas: Ossian Lindholm, quien habló sobre la Luz en la fotografía (así con mayúscula), Carlos Di Nallo, que disertó sobre astrofotografía, Graciela Lavado, quien nos contó sobre la composición de la imagen y finalmente yo, que hablé sobre mi cortometraje Norte Argentino II y fotografía nocturna tinogasteña.

La jornada fue excelente, hubo muchas cosas que ya las sabía, así que refresqué conocimientos y otras tantas de las que no tenía idea y que de hecho puse en práctica en las fotos del vlog del foto encuentro que estoy por empezar a editar.

Con muy pocas horas de sueño encima, decidimos salir a fotear por la noche al ingreso a la mina Vil Achay. Yo, como conocía el lugar, guié a todo el mundo hasta allá y les mostré el espacio y lo que se podía fotografiar. Muchos hicieron fotos con trazas de estrellas y otros se pusieron a jugar un poco con luz artificial. Tipo medianoche pegamos la vuelta porque al otro día la jornada empezaba a las 7am.

Con menos horas de sueño encima que el día anterior, me levanté a las corridas porque ni escuché el despertador (o tal vez lo apagué entre sueños, quien sabe) y me fui a la plaza principal, que era el punto de encuentro para el safari fotográfico que nos esperaba a lo largo del día.

La primer parada que hicimos fue en la iglesia de La Falda. Ahí propuse hacer una foto desde la ruta porque ya conocía el lugar y sabía que desde adentro no íbamos a obtener las mejores fotos, así que mi idea era fotear con una focal larga para incluir las montañas, que me parece completaban mejor la composición.

La segunda parada fue en el Cañón del Indio, por la zona de Loro Huasi, saliendo de Fiambalá. Creo que es el único lugar cercano a Tinogasta que no conocía. De hecho había intentado entrar una vez a esa zona y como vi que se cerraba cada vez más la descarté como buen lugar para foto nocturna, pero no tenía idea con lo que me iba a encontrar después de tan larga caminata. Ya estoy planificando volver en noches de Luna nueva e iluminar de manera artificial la “cueva”.

Volvimos cerca del mediodía a Fiambalá para una degustación de vinos y comer un rico almuerzo en la bodega Don Diego. Ahí me escapé unos 45 minutos y me tiré a descansar en la camioneta, estaba completamente destruído. Me despertó mi vieja para decirme que me estaban buscando para darme un presente y de paso me hicieron una nota para para el cable, recién despertado (espero haber dicho cosas coherentes).

La próxima parada se suponía que iba a ser en las dunas de Tatón, pero había mucho viento y se había levantado muchísima tierra, por lo que decidieron directamente ir a las Termas de Fiambalá. Llegamos allá, tiré una foto y después me relajé en la pileta de 37°.

Después de un rato me dijeron que se iban finalmente a las dunas de Tatón, pero decidí no ir porque sabía que visitar el lugar con ese clima no tiene sentido, así que me quedé con algunos de los participantes y tipo 20hs regresamos a Tinogasta.

Para cerrar el evento, volvimos a salir a fotear, esta vez a Cachiyuyo. Pero en esta oportunidad eramos un grupo más reducido que la noche anterior. Los chicos hicieron un par de fotos con las construcciones del lugar y terminamos con una foto grupal en un árbol enorme que hay en la zona (¡por favor no lo corten!).

La experiencia fue increíble en todo sentido. Desde la organización hasta lo social, que es algo con lo que no me manejo muy bien 😛. Pero como estábamos todos en la misma onda, se me hizo un poco más fácil socializar que en otras situaciones. Obviamente con quien más charlé fue con el astrofotógrafo Di Nallo, estábamos en la misma sintonía.

Las salidas fotográficas salieron 10 puntos, todos fueron súper amables y la pasamos genial. Particularmente me gustaron más las salidas nocturnas, porque… bueno, es obvio, ¿no?

Como decía al principio, ya me estoy adelantando y suponiendo que esto se va a repetir el año que viene. Espero que así sea porque aunque estuve exhausto la mayoría del tiempo el evento fue fantástico. No tenía idea qué esperar porque nunca había asistido a algo así y quedé re contendo con todo lo que hicimos. Ahora que todo terminó voy a aprovechar y por fin descansar como corresponde.

Les dejo abajo un par de fotos que hice yo y otras que capturaron gente del encuentro, pero los invito a pasar por la página de Facebook del evento para ver más fotos.

Foto de cabecera: Emanuel Vasquez.