Entre mundos: muestra fotográfica en el Teatro Nacional Cervantes

Foto: Irina Costantini

Hace un par de meses la gente de la Casa de Catamarca en Buenos Aires me invitó a realizar una muestra de fotos en el Teatro Nacional Cervantes. Finalmente después de tanta espera, la semana pasada se llevó a cabo el evento donde pude mostrar un poco de mi trabajo (había 10 fotos montadas) junto al documental Lagunistos de los chicos de Taku Contenidos.

Justo el día de la muestra tenía un parcial, así que avisé con tiempo que no iba a ir a rendir y pedí a la gente de la Casa de Catamarca que me hiciera una nota para presentar al profesor, así mi falta quedaba justificada.

Allá no sólo me brindaron el espacio para la muestra fotográfica, también me llevaron en avión hasta Buenos Aires, así que zafé de comerme un montón de horas sentado en el colectivo. Y estoy súper agradecido por esas cosas, pero lamentablemente me quedé con un sabor un poco agridulce después de la muestra…

Citaron a todo el mundo a las 18hs y fueron re puntuales, a las 6 de la tarde abrieron las puertas para que la gente ingresara. Pero a las 18.30hs, tan sólo media hora después de hacer entrar a las personas, nos invitaron a pasar a ver los trabajos audiovisuales de los chicos de Taku a la sala de proyección. A esos trabajos los mostraron durante 1.30hs, y lo que más me gustó fue el documental Lagunistos, que me encantaría volver a ver.

Y hasta acá todo bien, pero sucede que cuando salimos de la sala de proyección, el guardia que estaba en el espacio donde tenía montadas mis fotos, nos invitó a absolutamente todos los presentes a abandonar el lugar porque a las 20hs (ya estabamos sobre la hora) venía otro grupo de gente que lo tenía alquilado (o al menos eso fue lo que nos dijo). Entonces básicamente mi muestra fotográfica, que con tantas ansias había esperado durante tanto tiempo, duró nada más que 30 minutos. Sólo durante media hora pude mostrar mi trabajo después de semejante movida y trabajo. Por eso me quedó un sabor agridulce, porque si bien se re portaron conmigo con el tema traslado y para brindarme el espacio, a la hora del evento en sí, las cosas no salieron como yo considero que deberían haber salido. ¡¿Quién organiza una muestra fotográfica de tan sólo 30 minutos?!

En fin… Igual la pasé bien. Y me pude reunir con un par de amigos que no veía hace mucho tiempo después de que nos corrieran del teatro. Anduve en subte, comimos pizza y rememoramos sobre aquellos tiempos en los que estabamos súper enganchados con el foro Microzone X (¡que fue gracias a eso que nos conocimos!).

Les dejo un par de fotos del evento que hizo Irina, una de las chicas de la Casa de Catamarca y otras que saqué yo de unos folletos y demás cosas copadas que me entregaron.